Enredada en un sueño, es el lugar donde todo es confort y donde se respira la historia del pueblo, desde sus comienzos de la mano de los jesuitas. Las elevaciones, Tres Cerros, llaman la atención en toda la región, brindando una vista maravillosa y exclusiva.
Sus playas son el refugio ideal para reposar en las tardes de verano, allí grandes y chicos pueden divertirse en las refrescantes aguas del Río Uruguay.
Integra el Corredor Internacional de la Misiones Jesuíticas como Pueblo Museo