Las calles de esta ciudad permanecen enmarcadas por inmensos árboles frondosos, creando ambientes de aires limpios y trayendo a la memoria recuerdos de la época colonial, plasmados en estas tierras. La unión de los ríos Corriente y Paraná genera en Esquina una costa bellísima, donde se levanta un balneario invadido por la naturaleza. Año a año convoca a los pescadores del resto del país, a ser parte de la Fiesta Nacional del Pacú, ofreciendo además una amplia variedad de especies para la pesca. Durante los meses de verano, sus calles y avenidas, se ven repletas de turistas que se mueven al son de los tambores y las comparsas que vibran en las noches del Carnaval de Esquina.